Vivimos en una cultura donde la mirada constantemente está puesta en el exterior. Diariamente los medios de comunicación nos bombardean con publicidad que intenta vendernos todo tipo de productos que, nos aseguran, necesitamos. Pero, ¿tenemos realmente idea de nuestras verdaderas necesidades?

En Nosotras Libres. Ecosalud Corporal queremos compartir con ustedes, la importancia del auto-conocimiento como herramienta fundamental en el cuidado de nuestra salud, bienestar y desarrollo personal. Abordaremos principalmente temas de auto-cuidado y apropiación del cuerpo; de nuestro cuerpo.

Existe un profundo desconocimiento sobre nosotras mismas. Desconocemos casi por completo nuestras cualidades, habilidades, emociones pero, sobre todo, desconocemos las necesidades, características y particularidades de nuestro cuerpo.

Somos sistemáticamente educadas para poner la mirada fuera de nosotras. Lo importante o digno de importancia no es nuestra felicidad o nuestro desarrollo personal.Somos adiestradas para olvidarnos de nuestro cuerpo y sus sensaciones. Nuestra inteligencia, desempeño en el estudio o trabajo, nuestra capacidad de razonamiento o en todo caso nuestra capacidad de consumo, son quienes nos definen.

A partir del la dualidad cuerpo-mente, el pensamiento occidental enfatizó el desarrollo de la mente, este énfasis sustenta nuestro modelo de sociedad y economía actual, donde el tener se sobrepone al ser.

Esto nos ha llevado como humanidad al descuido de nosotras mismas, el sistema invisibiliza la esencia del ser y del sentir, impidiéndonos la autoexploración y el autoconocimiento. A pesar de convivir con nuestro cuerpo desde antes del nacimiento y ser nuestro vehículo en el mundo, es un total desconocido.

Ha pasado de ser un templo sagrado, según algunas culturas o tradiciones filosóficas, a una máquina de trabajo que resiste todo tipo de maltrato. En ocasiones, nuestros autos o computadoras reciben más atención y mantenimiento.

En conclusión hemos dejado el conocimiento, control y cuidado de nuestro cuerpo, incluso el cuidado de nuestro corazón  –de manera literal y metafórica-  a otras personas;  familia, pareja, amigos, médicos, especialistas, etc. Es decir, hemos cedido a otros el poder sobre nuestra vida y bienestar.

Y si el desconocimiento y descuido no bastara, cuando enfermamos renegamos de su capacidad o fuerza; renegamos de su funcionamiento. Vivimos la enfermedad como un ataque del cuerpo, no como un medio para hacernos saber que algo no anda bien, o como un camino de aprendizaje para mejorar la salud.

El cuerpo nos estorba para lograr las metas que alguien más ha diseñado para nuestras vidas, para la productividad de algo que no es nuestro bienestar, nuestra pasión o nuestro proyecto de vida.

Aunque este sentir aqueja a hombres y mujeres, es en el cuerpo femenino en que esta expropiación de la vida y del cuerpo se intensifica. El mensaje principal a las mujeres respecto a nuestra vida, nuestro tiempo y especialmente a nuestro cuerpo es que no nos pertenece, por tanto, no podemos decidir por nosotras mismas.

Por ejemplo, desde pequeñas se nos viste con ropa “adecuada” para niñas, aunque sea incómoda para jugar, correr y explorar el mundo, o cuando nacemos nos hacen orificios en las orejas para colgarnos aretes,  sin nuestro permiso.

Hay además demasiadas reglas de cómo vestir y moldear el cuerpo femenino. Con estos ejemplos buscamos exponer situaciones que nos permitan entender cómo se nos educa para sentir nuestro cuerpo como ajeno.

Nuestra intención es hacer visibles estas prácticas para poder trabajar en ellas, pues el tomar conciencia nos permite encaminarnos hacia la autosanación. Por fortuna actualmente existen infinidad de herramientas que nos ayudan a recuperar nuestro poder y control.

A continuación te invitamos a conocer algunas prácticas que desde mi experiencia son elementales para iniciar esta maravillosa tarea.

5 puntos para re-apropiarnos de nuestro cuerpo.

1.      Investiga sobre tu cuerpo

Actualmente existe mucha información a nuestro alcance. Puedes ver videos o documentales, puedes leer o preguntar a algún médico o médica sobre el funcionamiento, características o tamaño de alguna parte de tu cuerpo.

También puedes Investigar especialmente sobre algún órgano en el que sientas algún tipo de malestar o molestias. Priorizarnos es una excelente oportunidad de aprendizaje.

Conversa con otras mujeres sobre cómo viven o experimentan este órgano. A veces hay problemas muy extendidos entre poblaciones, por ejemplo, la colitis entre profesionales jóvenes, o infecciones ginecológicas entre mujeres.

Primero lo harás con desgano, pero al descubrir lo maravilloso de nuestro cuerpo despertaras una curiosidad sana.

2.      Autoexplórate

Mírate al espejo desnuda. Mira, observa y palpa tus genitales en el espejo. Háblales  a tus órganos, tócate y trata de imaginar dónde está cada uno.

A tus células, imagínalas y dales las gracias, reconóceles todo lo que hacen a diario por mantenerte viva, por todos los millones de procesos biológicos y energéticos que realizan para mantenerte completa.

3.      Cuida tu alimentación

Actualmente hay muchos cursos, conferencias presenciales y en línea al respecto. Hay mucha información, guías, manuales, recetarios.

Cambia algún hábito y observa los efectos de cada alimento en tu cuerpo y en tu ánimo durante el día. Es toda una aventura y un proceso de descubrimiento sorprendente.

4.      Invierte en tu salud y bienestar

Toma talleres de crecimiento personal, existen una gran variedad de opciones y herramientas, existen enfoques y filosofías para todos los gustos. Míralo como una inversión, no como un gasto. Estos talleres, cursos y experiencias te permitirán sanar mental y emocionalmente.

Recuerda que es el terreno emocional donde se generan muchos de nuestros padecimientos físicos  y de relaciones personales. El conocimiento de tus necesidades, características y áreas de oportunidad te permitirá hacer un proyecto de vida donde se incluyan todas tus metas, puedes ser dueña de tu tiempo, tu vida y tu felicidad.

Al principio, asistir a este tipo de actividades lo sentirás como un esfuerzo en tiempo y dinero, después como una actividad placentera o un acto de amor hacia ti misma.

5.      Cambia tus hábitos

Cambia de uno en uno tus hábitos no tan saludables; es muy común tener malos hábitos,  por ejemplo, alimenticios o de descanso. Puedes hacer una lista de los hábitos que van debilitando tu energía vital, o te causan malestar, sobrepeso, dolor, desanimo, malhumor, etc. Inicia cambiando uno.

Los cambios implican una adaptación de todo el organismo, e implican también un uso extra de energía. El cambio de hábitos es un proceso fuerte, si haces dos cambios a la vez, puedes llegar a cansarte en exceso, desanimarte y al final claudicar.

Puedes utilizar 21 días para cada nuevo hábito y descansar por 7 días, a este ritmo podrás cambiar un hábito al mes. Dejar hábitos que parecían un reto demasiado difícil, elevará tu autoestima y te hará ver tus recursos y fuerza para seguir progresando.

Este camino lo puedes andar sola, pero si lo compartes con tu pareja, amigos, amigas o compañeras de trabajo, tendrás aliados y tu proceso será más ligero, divertido y fácil de lograr.

Beneficios del autoconocimiento

1.      El autonocimiento es autosanación.

Ignorar las necesidades fisiológicas y emocionales de nuestro cuerpo puede, a la larga, acarrearnos un padecimiento o enfermedad. Esto debido a que desconocemos el impacto de nuestros hábitos alimenticios, o de descanso en nuestra salud y cuerpo.

Los malos hábitos no pueden satisfacer en tiempo y forma nuestras necesidades corporales y emocionales.  Conocerlas en cambio nos proporciona pautas para satisfacer nuestras necesidades particulares, que no son las mismas que las de nuestras hermanas, amigas, o familiares.

Por ejemplo, algunas personas necesitan más descanso que otras, o tienen mayor o menor dificultad en metabolizar los carbohidratos, otras en metabolizar las proteínas.  Algunas personas les gusta asistir al gimnasio, a otras correr al aire libre o asistir a yoga. Descubre lo que más te gusta.

2.       Conocerte te hace más feliz

Conocerte te da el poder de elegir y decidir. Si sabes que algo te molesta o te afecta, tratarás de evitarlo. Te cuidarás de no llegar a una situación molestas y buscarás actividades, situaciones, personas que te hagan sentir bien; así vas construyendo de a poco tu camino a la felicidad.

Tendrás el poder sobre ti misma,  de tu vida y dejarás de ser víctima de las situaciones, de personas o de tu propia ignorancia.

3.      Distinguir entre placer y bienestar.

El placer es momentáneo, en muchos casos con efectos a mediano o largo plazo no son tan saludables o placenteros para ti. Tomar una gaseosa podría ser un buen ejemplo.  En cambio el bienestar es duradero, puedes disfrutar de sus beneficios a larga plazo. Buscar tu bienestar te previene de adquirir vicios o malos hábitos. Prueba con una dieta balanceada o hacer una caminata diariamente.

 

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