Artículo publicado en Eter magazine el 8 de diciembre de 2016

El uso del huevo es una manera íntima, amorosa y

alternativa de empoderarse desde casa;

desde nuestro propio cuerpo.

Es una revolución suave e interna del mundo.

Nuestra sociedad occidental – tan proclive a  dividir, separar y  clasificar -,  ante el sinsentido que actualmente experimentamos a nivel personal y de colectivo, vuelve  la mirada, en busca de refugio, a  filosofías y prácticas más totalitarias e integradoras.

Tal es el caso de la filosofía Tao o Taoísmo y la práctica del Huevo de Obsidiana.

El uso del Huevo de Obsidiana es una práctica  que busca re-conectarnos con el sentido sagrado de nuestra sexualidad, como fuerza creadora y de transformación.  El Tao y el uso del huevo se remontan a miles de años en la antigua china.

Su filosofía y prácticas buscan transformar la energía sexual en energía vital, curativa y posteriormente en energía espiritual. La práctica del huevo es sólo una posibilidad dentro del trabajo espiritual de esta doctrina.

La visión taoísta del ser humano y de la sexualidad es integradora, propone una conexión entre el cuerpo físico, emocional y mental. Cuerpo y espíritu son parte de una misma esencia, inseparables como individuo-ambiente o materia-energía.

Desde este enfoque los seres humanos estamos compuestos y conectados por los mismos elementos del macro-cosmos y somos afectados por él. Poseemos una estructura energética que nos mantiene conectados a la vida, al ambiente y a otras personas.  De hecho, una relación sexual  implica un contacto entre las estructuras energéticas de las o los implicados, conectando directamente sus puntos y canales de energía. Mismos puntos y canales utilizados en la acupuntura dentro de la medicina china.

Para el taoísmo la energía sexual es sagrada, es la energía de la creación, la energía más poderosa del universo. Y es  a través de esta energía que se pueden alcanzar los niveles más elevados de la conciencia humana.

A través de la sexualidad podemos conectar con nuestra esencia divina, con nuestro micro-cosmos y expandir nuestra conciencia al universo entero.

Un poco de historia

 

El huevo surge dentro la disciplina del kung fu ovárico o ejercicios sexuales taoístas. Tiene como finalidad adquirir, acumular y transformar la energía sexual, en energía vital y curativa, proporcionándonos con esto, salud, juventud y energía  para posicionarnos en el mundo y permitirnos una vida más plena.

Los huevos inicialmente se fabricaron con diversos materiales, principalmente madera y piedras, sin embargo, el uso del huevo de piedra es más higiénico y las propiedades de la piedras (cuarzos, jade, entre otros) es un plus para la salud de la practicante.

En el caso del huevo de obsidiana, dos maestros taoístas contemporáneos, Mantak y Maneewan Chia,  nos cuentan: Hemos analizado y comprobado diversos materiales y hemos encontrado una piedra volcánica, llamada obsidiana […] que goza de todas las cualidades que pretendemos encontrar: tiene la fuerza Yang del volcán, al mismo tiempo que procede la fuerza Yin del centro de la tierra. Estas características atraen y concentran la esencia Yin de una mujer.

Desde mi perspectiva, el uso del huevo es una manera íntima, amorosa y alternativa de potenciarse desde casa; desde nuestro propio cuerpo. Es una revolución suave e interna del mundo.

Usos del huevo en la salud femenina

 

Ahora bien, para las mujeres que no practicamos el taoísmo, o que desconocemos ésta filosofía, ¿qué beneficios puede aportarnos el uso del huevo de obsidiana? En la actualidad hay algunas propuestas orientadas a la sanación física y espiritual de mujeres occidentales o no taoístas.

El origen del huevo fue pensado para el trabajo espiritual y ello incluye los múltiples beneficios en el cuerpo físico y emocional de las mujeres;  especialmente en reconciliación con nuestra feminidad.

A nivel de sanación física se recomienda en padecimientos como miomas, quistes, vaginitis, infertilidad, Virus del Papiloma Humano (VPH), infecciones recurrentes, desajustes hormonales, entre otros.

A nivel psicológico o emocional, la obsidiana es un gran catalizador para mirar y/o reconocer nuestros bloqueos e  integrar nuestra sombra.

También nos permite a nivel de colectivo, reconciliarnos con la energía femenina, tan subvalorada e invisibilizada en nuestra sociedad.

¿Qué es la obsidiana?

 

La obsidiana es lava volcánica – roca en ebullición – que al entrar en contacto con la superficie, sufre un brusco cambio de temperatura, lo que la condensa y cristaliza; es un cristal mineralizado.

También es conocido como vidrio volcánico, y aunque no es un mineral, comparta algunas características con los cuarzos.

La obsidiana es una piedra con variadas propiedades para la salud humana, conocidas ya desde los mayas y aztecas o mexicas. Para estas culturas, la obsidiana era muy importante para el comercio estetico, era muy utilizada en la creación de joyería y ornamento, y para el comercio bélico, pues era utilizada en la fabricación de armas.

En un sentido religioso, adoraban a dos deidades que la representaban: Espejo humeante de obsidiana y Mariposa de obsidiana. Para fines espirituales era utilizaba como oráculo y también, algunos hacen referencia a ella como la piedra de la verdad.

Cuando utilizamos el huevo de obsidiana, nos sirve de espejo, pues nos muestra o refleja nuestras sombras y bloqueos; que no son más que nuestras áreas de oportunidad.

La obsidiana se conoce también por sus propiedades antivirales y antibacteriales. Antiguamente las parteras la usaban en forma de cuchillo durante los partos, especialmente para cortar el cordón umbilical.

También se extrae el polvo de obsidiana para tomar como un potente antibiótico y contribuye a la regeneración celular. La obsidiana es utilizada  actualmente con fines terapéuticos en diversas presentaciones. El huevo es una de ellas, con indicaciones específicas de uso.

¿Te gustaría poder reconciliarte con tu feminidad, mejorar tu salud y elevar tu nivel de conciencia a través de esta práctica?

 

Existen algunas situaciones en las que su uso no es recomendado,  por ejemplo en caso de  embarazo, lactancia, en recuperación de una intervención quirúrgica en la zona pélvica, hipertensión y en caso de estar consumiendo psicofármacos.

Es importante recordar que, para poder disfrutar de esta práctica de forma segura, y poder disfrutar de sus beneficios, es importarte contar con una guía que te ofrezca acompañamiento durante el tratamiento, y sea una experta en la forma y elaboración del huevo para uso intravaginal, pues es importante que sus dimensiones, su color y tallado sean los adecuados.

 

Tus comentarios, dudas y preguntas aquí